Aadam Jacobs Collection: 10,000 conciertos grabados a escondidas
El melómano de Chicago grabó miles de conciertos y los regala al mundo
Aadam Jacobs se coló durante cuarenta años a clubes de rmúsica con una grabadora en el bolsillo. Hasta este momento, su archivo (que incluye un concierto de Nirvana de 1989 antes de Nevermind) se sube gratis a Internet Archive.
Una grabadora prestada y una idea peligrosa
La historia inicia en el año 1984, cuando un adolescente de Chicago pidió prestada a su abuela una grabadora tipo dictáfono y se metió con ella a un concierto. Le habían dicho un truco: si escondías el aparato en el bolsillo, podías llevarte el show entero a casa en una cinta. Aadam lo escuchó, pensó “qué buena idea”, y a partir de esa noche no paró.
Cuarenta años después, su colección suma más de 10,000 grabaciones de conciertos en vivo. Empezó con un Walkman barato que se rompía cada tanto, después fue subiendo de gama: cintas de audio digital, grabadoras de estado sólido, micrófonos cada vez más decentes. Lo que nunca cambió fue el método: meter el equipo donde no lo vieran y poder apretar REC.
Durante décadas, las cintas amontonadas vivieron en cajas dentro de su casa, en el North Side de Chicago. Jacobs era un personaje conocido en la escena local: el tipo que siempre estaba parado junto a la consola de sonido, atento, con un casete corriendo. La prensa local lo bautizó como el ”Chicago Tape Guy”. Lo que él no imaginaba era que dentro de esas cajas había auténtico material de museo.
La joya de la corona: Nirvana antes de ser Nirvana
8 de julio de 1989. Club Dreamerz, un local minúsculo en el barrio de Wicker Park. Sube al escenario un cuarteto recién llegado de Seattle. Antes de arrancar con School, el cantante se presenta con un educado “Hello, we’re Nirvana. We’re from Seattle”. Tenía 22 años y se llamaba Kurt Cobain.
Faltaban más de dos años para Nevermind, para Smells Like Teen Spirit y para que ese mismo cantante se convirtiera en el rostro de toda una generación.
Esa noche tocaron como teloneros ante un público pequeño. Y Jacobs, con su grabadora en el bolsillo, lo registró todo. Esa cinta hoy se puede escuchar gratis, limpita y restaurada, en internet.
Y esa es solo la punta del iceberg. La Aadam Jacobs Collection contiene presentaciones tempranas de R.E.M., The Cure, Depeche Mode, The Pixies, Sonic Youth, Stereolab, The Replacements, Björk y The Flaming Lips. Hay un concierto de Phish de 1990 que nadie había escuchado nunca, un concierto de hip hop de Boogie Down Productions de 1988, una actuación de Tracy Chapman, y cientos de bandas pequeñas que jamás llegaron a grabar un disco. Para los fans del indie y el punk de los ochenta y noventa, es una máquina del tiempo.
Cómo un documental terminó salvando 10,000 cintas
El giro llegó en 2023, con Melomaniac, un documental que la cineasta Katlin Schneider le dedicó a Jacobs y que ganó el Audience Favorite Award en el Chicago Underground Film Festival. Un voluntario de Internet Archive lo vio, pensó en el tesoro que se estaba pudriendo en cajas (las cintas analógicas se degradan con el tiempo) y le propuso digitalizar todo. Jacobs, que ya estaba viendo cómo algunas de sus cintas dejaban de funcionar, dijo que sí.
Desde finales de 2024, un equipo internacional de unas dos docenas de voluntarios trabaja en el proyecto, bautizado con un nombre que es casi un manifiesto: No Tape Left Behind. Una vez al mes, el archivista Brian Emerick maneja desde los suburbios de Chicago hasta la casa de Jacobs y se lleva entre 10 y 20 cajas, cada una con 50 o 100 cintas adentro. Las pasa a digital en tiempo real (sí, hay que escuchar cada concierto entero) y las manda a otros voluntarios que las mezclan, masterizan y suben a la plataforma. Hasta el momento llevan más de 5,500 cintas digitalizadas. Todo el proceso completo va a tomar años.
¿Y los derechos de autor?
La pregunta inevitable. Aadam Jacobs lo tiene clarísimo: ni él ni Internet Archive ganan un centavo con esto. Según David Nimmer, abogado especializado en propiedad intelectual y profesor de la Universidad de California en Los Ángeles, citado por Associated Press, las posibilidades de que alguien llegue a demandar son bajas justamente porque el proyecto no tiene fines comerciales. Incluso, la mayoría de los músicos agradecen que su obra se conserve. Solo uno o dos artistas han pedido que sean retiradas sus grabaciones, y se hizo de inmediato.
Hay incluso casos en que los propios músicos han querido apropiarse del material: The Replacements quedaron tan impresionados con la cinta que Jacobs grabó de uno de sus shows en 1986 que terminaron incluyéndola en una caja oficial de música en vivo lanzada en 2023. La frase con la que el propio Jacobs resume todo el espíritu del proyecto, dicha a la AP, es perfecta: es más fácil pedir perdón que pedir permiso.
El sótano sonoro abierto al mundo
La Aadam Jacobs Collection se puede explorar gratis en Internet Archive. Es uno de los archivos públicos más grandes que existen de rock en vivo, y crece cada mes. Para cualquier melómano, abrirla es como entrar a un sótano lleno de cajas etiquetadas a mano, con el zumbido de un amplificador de fondo y la sensación de que algo importante está a punto de empezar a sonar.
Puedes escuchar más de la colección aquí.
Imagen de portada: Nam Y. Huh/AP
Videos: YouTube/Nirvana/Aadam Jacobs Archive
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